Las aerolíneas pisan el freno ante la amenaza de escasez de queroseno

El riesgo de escasez de combustible por el bloqueo del estrecho de Ormuz ha empezado a provocar cancelaciones, subida de precios y ajustes masivos en la aviación europea.


Europa podría enfrentarse en cuestión de semanas a una crisis de suministro de queroseno para aviación. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) advierte de que, si no se restablece el flujo de importaciones desde Oriente Medio —especialmente a través del estrecho de Ormuz—, las reservas podrían agotarse rápidamente y derivar en cancelaciones de vuelos y un fuerte encarecimiento de la energía. De hecho, la AIE afirma que solo queda queroseno para seis semanas en Europa.

El director de la AIE, Fatih Birol, ha señalado que el problema no es una escasez inmediata, sino la vulnerabilidad estructural del mercado europeo, altamente dependiente del queroseno procedente del Golfo Pérsico. Países como Reino Unido y Francia figuran entre los más expuestos, especialmente por su elevada dependencia de importaciones. España está mucho menos expuesta, puesto que produce el 80% del queroseno que consume.

Las aerolíneas reaccionan

En este contexto, varias aerolíneas europeas han comenzado a anticiparse al impacto del encarecimiento del combustible.

KLM ha anunciado la cancelación de 80 vuelos de ida y vuelta en Europa durante mayo —menos del 1% de su operativa— al dejar de ser rentables determinadas rutas por el aumento del precio del queroseno. Aunque la compañía asegura que no existe escasez de combustible, sí reconoce la presión sobre costes.
Además, ha ampliado la suspensión de vuelos a Dubái hasta el 14 de junio y mantiene canceladas las rutas a Riad y Dammam al menos hasta el 16 de mayo, reflejando el impacto de la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio.

Por su parte, Lufthansa Group ha puesto en marcha un plan más agresivo que incluye recortes en corto, medio y largo radio, así como una aceleración de la modernización de su flota.
En concreto, el grupo alemán retirará de forma inmediata los 27 aviones de Lufthansa CityLine y reducirá su capacidad intercontinental con la salida de aeronaves como los Airbus A340-600 y Boeing 747-400. Además, prevé nuevos recortes en su red europea en la temporada de invierno 2026/2027.

Más costes y menos capacidad

El trasfondo de estas decisiones es claro: el precio del queroseno se ha más que duplicado respecto al periodo previo al conflicto con Irán, lo que está obligando a las aerolíneas a recortar capacidad y eliminar rutas menos rentables.

En el caso de Lufthansa, las medidas buscan reducir especialmente el consumo de combustible no cubierto por coberturas (alrededor del 20%), que debe adquirirse a precios de mercado mucho más elevados.

Si la situación persiste, el sector podría entrar en una fase de ajuste más profundo, con menos frecuencias, cancelaciones adicionales y una subida generalizada de tarifas aéreas.


Uber_para_Empresas