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La alta velocidad Madrid-Málaga se reanudará el 30 de abril

La conexión de alta velocidad entre Madrid y Málaga volverá a estar operativa el próximo 30 de abril, una vez finalizados los trabajos de reparación de la infraestructura dañada por el temporal del pasado mes de febrero.


Renfe e iryo reanudan sus operaciones comerciales este mismo 30 de abril en esta línea. 
En el caso de iryo se realizará con una oferta de hasta diez frecuencias diarias (cinco por sentido). La compañía recupera además los servicios transversales Barcelona–Málaga, con dos circulaciones diarias.
Las primeras salidas el día de la reapertura partirán a las 15:05 horas desde Madrid y a las 18:52 horas desde Málaga, mientras que a partir del 1 de mayo se retomará la programación habitual. 

También Renfe recuperará desde el 30 de abril los servicios directos con origen y destino Málaga, eliminando la necesidad de transbordo en Antequera Santa Ana. No obstante, la compañía advierte de que las condiciones actuales de la infraestructura —con algunos tramos en vía única— obligarán a ajustar los horarios respecto a los vigentes antes de la interrupción.

Durante el periodo de afectación, Renfe ha mantenido un plan alternativo de transporte mediante autobuses entre Málaga y Antequera, así como en otros tramos de la línea. Este dispositivo ha registrado más de 275.000 viajes hasta el 22 de abril y superará los 300.000 desplazamientos hasta la reapertura completa del servicio.

Este volumen incluye tanto los servicios habilitados entre Villanueva de Córdoba y Córdoba —que permitieron mantener la operativa de alta velocidad entre Madrid y Málaga desde enero— como el plan específico activado tras el desprendimiento en Álora el pasado 18 de febrero.

Un eje estratégico que se reactiva antes del puente de mayo

Según ha informado Adif, la interrupción del servicio se debió a un desprendimiento de más de 200.000 metros cúbicos de tierra a la altura de Álora, provocado por las intensas lluvias del 4 de febrero, que causó el colapso de un muro de contención. La magnitud de los daños y la complejidad técnica de la intervención —condicionada también por el terreno y la proximidad de una línea de alta tensión— han obligado a una actuación integral que ha incluido la retirada de tierras, la demolición parcial de la estructura y la estabilización del entorno.

En la fase final de los trabajos se está procediendo a la reposición de los sistemas ferroviarios, como la electrificación, las vías, los desvíos y los equipos de señalización y regulación del tráfico. En total, se han movilizado unas 25 máquinas y hasta 75 operarios en turnos continuos para acelerar la recuperación del servicio antes del puente de mayo.

La recuperación de la línea Madrid–Málaga devuelve la normalidad a un eje clave de la red de alta velocidad española, especialmente en un momento de alta demanda como el puente de mayo. La reapertura permitirá restablecer plenamente la conectividad entre el centro y el sur peninsular y reforzar la competencia entre operadores en uno de los corredores más dinámicos del mercado ferroviario.