La inestabilidad global enfría los viajes de negocios
La confianza y el optimismo del sector business travel cae con fuerza, especialmente en Europa, aunque la actividad se mantiene.
El sector del business travel mantiene su actividad en 2026, pero lo hace en un contexto mucho más complejo y con una pérdida significativa de confianza. Las empresas siguen viajando, organizando reuniones y manteniendo su operativa internacional, aunque con mayor cautela y bajo la presión de conflictos geopolíticos, el encarecimiento de los viajes y una creciente complejidad operativa. Y Europa se sitúa como la región más afectada, donde el pesimismo ya supera al optimismo dentro del sector.
Así lo revela el último informe de la Global Business Travel Association, basado en una encuesta realizada en abril a más de 500 gestores de viajes corporativos, proveedores e intermediarios a nivel global.
“Lo que observamos no es una reducción generalizada de los viajes de negocios, sino un enfoque más estratégico y cuidadosamente gestionado. Las organizaciones siguen viajando, reuniéndose e innovando, pero lo hacen adaptándose al aumento de los costes, las dificultades operativas y la escalada de las tensiones geopolíticas”, explica Suzanne Neufang, directora ejecutiva de GBTA. “Estas presiones están transformando la forma, el lugar y los motivos por los que las empresas viajan ahora, lo que hace que los profesionales experimentados en viajes de negocios sean más importantes que nunca para garantizar la seguridad de los viajeros, gestionar los riesgos y las interrupciones, y controlar los presupuestos para que las organizaciones y las personas puedan seguir conectándose y haciendo negocios”, añade Neufang.
Factores de riesgo
La inestabilidad internacional se ha consolidado como el principal factor de riesgo para el business travel en 2026. El 79% de los encuestados la identifica como una de sus principales preocupaciones, una cifra que se eleva hasta el 92% en Europa, frente al 72% en Norteamérica.
Los conflictos actuales, incluidas las tensiones en Oriente Medio, ya tienen un impacto directo en la operativa del sector. De hecho, el 76% de los compradores afirma que estos conflictos influyen de forma moderada o significativa en sus decisiones de viajes y reuniones, mientras que entre los proveedores el impacto alcanza el 83%.
Las empresas están reaccionando con medidas concretas: en el 50% de los casos se han modificado rutas e itinerarios, otro 50% ha suspendido viajes hacia o dentro de determinadas regiones y el 36% ha revisado sus políticas de duty of care.
Del optimismo al pesimismo
La confianza del sector ha caído de forma notable desde comienzos de año. Solo el 41% de los profesionales se declara optimista respecto a 2026, frente al 59% registrado en enero, mientras que el pesimismo casi se ha triplicado, pasando del 9% al 24%.
Esta tendencia afecta tanto a compradores como a proveedores. Entre los primeros, el optimismo desciende del 59% al 39%, mientras que entre los segundos baja del 57% al 45%.
Por regiones, Europa concentra el mayor deterioro. Si en enero el 58% de los encuestados se mostraba optimista frente a un 14% pesimista, en abril la situación cambia radicalmente: solo un 21% mantiene una visión positiva, frente a un 38% que se declara pesimista.
En Norteamérica, aunque el balance sigue siendo positivo, también se debilita, pasando del 59% de optimistas y un 9% de pesimistas a un 45% y un 19%, respectivamente.
Más costes, menor seguridad
El encarecimiento de los viajes de negocios se consolida como una de las principales inquietudes. El 82% de los encuestados señala el coste de los viajes como un factor crítico, frente al 70% registrado en enero.
A ello se suma la creciente preocupación por la seguridad del viajero, mencionada por el 67% de los profesionales, once puntos más que a comienzos de año.
A pesar del contexto, el business travel no se detiene, aunque sí muestra señales de desaceleración. El 28% de los compradores prevé una caída en el volumen de viajes en 2026, frente al 16% que lo anticipaba en enero.
El porcentaje de quienes esperan un aumento también se reduce, pasando del 35% al 30%, mientras que un 41% considera que la actividad se mantendrá estable.
En términos de gasto, el 43% de los compradores espera incrementar su inversión en viajes, impulsado principalmente por el aumento de costes. Sin embargo, también crece el grupo que prevé recortes, que pasa del 13% al 22%. Entre los proveedores, la cautela es aún mayor: solo el 35% espera aumentar ingresos, frente al 47% de enero, mientras que el 27% anticipa caídas, muy por encima del 7% anterior.
Ajustes y menos presencialidad
La planificación de reuniones y eventos también está evolucionando a raíz de la actual situación geopolítica y problemas transfronterizos. El país más afectado es EEUU. De hecho, el 38% de los responsables de viajes y eventos reconoce que ahora es menos probable que organice reuniones multinacionales en Estados Unidos que hace seis meses, debido a las decisiones tomadas desde Washington en lo que a entrada de extranjeros y visados se refiere.
Además, el 56% de las organizaciones ha modificado su estrategia de viajes y reuniones en los últimos tres meses, adaptando formatos, reduciendo asistencia (24%), cancelando encuentros (24%) o trasladándolos a otros mercados (22%). Este ajuste es más acusado en Europa, donde el 33% ha optado por formatos virtuales, frente al 21% en Norteamérica.
A pesar de estos cambios, el valor del contacto presencial sigue siendo clave. Las reuniones comerciales con clientes y las conferencias o ferias continúan siendo las más difíciles de sustituir por alternativas virtuales, especialmente en Europa, donde el 63% destaca su importancia.
El travel manager gana peso estratégico
En este entorno de mayor complejidad, el papel del travel manager se vuelve más estratégico. El 70% de los compradores considera que esta función es más importante en momentos de disrupción, con mayor implicación en áreas como la seguridad del viajero, la gestión del riesgo o la toma de decisiones empresariales. Además, el 92% confía en la capacidad de su organización para apoyar a sus empleados ante situaciones críticas.
Por otro lado, la inteligencia artificial se consolida como una herramienta clave. El 41% de los compradores afirma que su empresa ya está implementando soluciones basadas en IA, mientras que otro 28% utiliza herramientas que la incorporan. Estas tecnologías permiten mejorar el análisis de datos, optimizar costes y tomar decisiones más informadas.
No obstante, siguen existiendo barreras, especialmente en torno a la privacidad y la seguridad de los datos, señaladas por el 47% de los encuestados.





