Concienciación de seguridad

Para las empresas, proteger a sus viajeros frecuentes, en especial si lo hacen a destinos con entornos de seguridad complejos, constituye un factor de riesgo adicional.

Minimizarlo no sólo consiste en recibir formación específica. Ni en aplicar medidas “hard”, de protección personal o la utilización de vehículos blindados. Ni de soluciones tecnológicas de localización y seguimiento. La clave es una medida “soft”, la concienciación de seguridad.

Concienciación de seguridad es la clave.

En las instalaciones permanentes de las empresas, con perímetros físicos claramente definidos. Se pueden introducir con relativa facilidad controles, normas y procedimientos a todo el personal.

Pero fuera de su entorno habitual, cuando viajan, los empleados tienen la opción de no seguir los procedimientos establecidos y como consecuencia, adoptar comportamientos que incrementan su perfil de exposición y producir accidentes impredecibles.

De hecho, existe una cierta duda sobre si las medidas de mitigación de riesgos son suficientes.

Tampoco se sabe si la información que ha servido para la evaluación de los riesgos es la adecuada. La incertidumbre que se produce solo puede ser contrarrestada por la mejor cosa que las organizaciones pueden hacer, que es actuar en el mejor beneficio de sus empleados. Aquí es donde el Deber de Protección (Duty of Care) salta a primera página.

“La clave para la apropiada protección de los viajeros frecuentes reside en ellos mismos.”

La globalización ha llevado a las empresas a lugares más peligrosos y con mayores riesgos de seguridad. Por encima de los diferentes planes, procedimientos y protocolos, de las recomendaciones de seguridad personal, la clave para la apropiada protección de los viajeros frecuentes reside en ellos mismos. Este cumplimiento tiene un fuerte componente de concienciación, de mentalización, cuando se encuentran muy alejados de sus parámetros habituales. El Deber de Protección se contrarresta aquí con el Deber de Lealtad (Duty of Loyalty) de los empleados hacia sus organizaciones.

Concienciación-de-seguridad

La concienciación de seguridad security awareness no es una habilidad sino un estado mental, una actitud a través de la cual una persona es consciente y proactiva sobre todo lo que pasa a su alrededor. Para ello se trabaja en un modo similar a un escáner que reconoce continuamente los alrededores y busca anomalías sobre la “normalidad”, por acción o por omisión, que puedan transformarse en amenazas.

Entendemos por anomalías lo que no debe pasar y pasa, pero también lo que debe pasar y no lo hace.

Pero el desarrollo de esta actitud también requiere cierto entrenamiento sobre los diferentes niveles de alerta para lo que se puede utilizar como referencia el modelo de los colores de Cooper.

Y también sobre la práctica para la adopción de estos niveles en cada una en las diferentes fases (preparación, viaje de ida, alojamiento, estancia, desplazamientos en destino, viaje de vuelta, etc.) o microfases (momentos dentro de cada uno de las anteriores) de un viaje internacional.

Estos niveles de alerta, alguno de los cuales no puede ser mantenido durante largos períodos de tiempo, sirven para incrementar los niveles de percepción y respuesta, y también son detectados por la otra parte y actúan como un valioso elemento de disuasión.

“La seguridad de los viajeros frecuentes se basa en un triángulo escaleno donde los tres lados son diferentes. Los dos primeros son la formación y la información, pero el tercero, el más largo, es la concienciación de seguridad.”

¿Cuáles son los criterios de referencia para cambiar entre los cinco niveles de alerta, o mejor dicho, entre los tres centrales: amarillo (alerta relajada), que es la más recomendada aunque no haya una amenaza específica; naranja (alerta moderada); y rojo (alerta elevada y preparado para la acción)?. Los otros dos, blanco (inexistente) o negro (bloqueado), deben ser evitados por razones obvias.

Por un lado está la experiencia general de cada individuo como viajero y, por supuesto, sobre un país concreto.

Este factor es valioso pero puede verse fácilmente distorsionado por la autocomplacencia. El mayor de los riesgos, la soberbia e incluso la pereza. Por ejemplo, caminando concentrados en la utilización del teléfono móvil ( observar el reciente crecimiento exponencial de los robos de estos dispositivos en Londres) Realizando desplazamientos en transporte local sin ninguna medida de precaución. Pensar que puede pasar desapercibido en entornos donde destaca por ser un posible objetivo para una observación primaria.

Por otro lado, está la información obtenida a través de las diferentes fuentes abiertas.

Un inconveniente es que esta necesita en cualquier caso ser interpretada por expertos y no coincide con una aplicación profesional sino doméstica. Es decir, que es difícilmente válida para organizaciones y por lo tanto su utilidad es discutible. En este sentido es necesario hacer una llamada a la precaución sobre la información disponible en internet o en las redes sociales.

“A la pregunta sobre si es posible desarrollar la concienciación de seguridad a través de la formación, la respuesta es afirmativa, y además su práctica es fácilmente realizable y está al alcance de todos.”

La información elaborada y el correspondiente análisis proporcionado por expertos dentro de las organizaciones

Aunque a este recurso sólo pueden acceder las empresas más grandes. Quizás lo más importante sea desarrollar una adecuada concienciación de seguridad sobre la situación que se basa en los criterios fundamentales de la observación y la orientación para saber lo que estamos buscando o lo que nos debe llamar la atención.

La seguridad de los viajeros frecuentes se basa en un triángulo escaleno donde los tres lados son diferentes. Los dos primeros son la formación y la información, pero el tercero, el más largo, es la concienciación de seguridad.

Mientras la formación y la información son criterios colectivos. La concienciación de seguridad tiene un fuerte carácter personal que ejercen individuos aislados.

Y se activa y desarrolla por convencimiento sin ninguna obligación ni supervisión. Esta es la parte más difícil.

A la pregunta sobre si es posible desarrollar la concienciación de seguridad a través de la formación, la respuesta es afirmativa, y además su práctica es fácilmente realizable y está al alcance de todos.

Por: Juan Muñoz
CPP CSMP CSyP
CEO Associated Projects International