El Parlamento Europeo se opone a rebajar los derechos de los pasajeros aéreos
La Comisión de Transporte y Turismo del Parlamento Europeo ha rechazado la propuesta del Consejo de la UE para flexibilizar los derechos de los pasajeros aéreos y apuesta por mantener la compensación económica a partir de retrasos de tres horas.
Los eurodiputados de la Comisión de Transporte han cerrado filas en defensa del marco actual de derechos de los pasajeros, vigente desde 2004, y se han opuesto a cualquier retroceso en las compensaciones por incidencias en los vuelos.
En concreto, el Parlamento rechaza la propuesta de los Estados miembros de elevar el umbral de compensación hasta las cuatro o seis horas de retraso, en función de la distancia del vuelo. De prosperar la posición parlamentaria, los pasajeros seguirán teniendo derecho a compensación cuando el retraso supere las tres horas, así como en casos de cancelación o denegación de embarque.
Asimismo, los eurodiputados defienden mantener los importes actuales de compensación, que se situarían entre 300 y 600 euros según la distancia del trayecto, frente a la propuesta del Consejo de reducir el rango máximo a 500 euros.
Límites claros a la responsabilidad de las aerolíneas
El texto aprobado reconoce que la responsabilidad de las aerolíneas debe circunscribirse a las situaciones bajo su control. Por ello, actualiza y concreta la lista de “circunstancias extraordinarias” que eximirían del pago de compensaciones, como desastres naturales, conflictos bélicos, condiciones meteorológicas extremas o conflictos laborales imprevistos que afecten a aerolíneas, aeropuertos o proveedores de navegación aérea.
Los eurodiputados piden que esta lista sea exhaustiva y que la Comisión Europea la revise y actualice periódicamente, con el objetivo de aportar mayor seguridad jurídica tanto a aerolíneas como a pasajeros.
Asistencia al pasajero y mayor previsibilidad para las compañías
La Comisión de Transporte también propone mantener la obligación de asistencia a los pasajeros afectados por retrasos, incluyendo refrescos cada dos horas, una comida tras tres horas de espera y alojamiento en caso de pernocta.
No obstante, introduce un límite máximo de tres noches de alojamiento en casos de retrasos prolongados, una medida que busca equilibrar la protección del pasajero con una mayor previsibilidad de costes para las aerolíneas.
Equipaje de mano gratuito y más transparencia
Entre las principales novedades, el Parlamento defiende el derecho de los pasajeros a viajar sin coste adicional con un objeto personal (bolso, mochila o portátil) y una pequeña pieza de equipaje de mano de hasta 100 cm en dimensiones totales y un peso máximo de 7 kg.
Además, los eurodiputados abogan por eliminar cargos adicionales considerados abusivos, como los derivados de errores menores en el nombre del pasajero o el check-in, y garantizan el derecho a elegir entre tarjeta de embarque digital o en papel.
Refuerzo de los derechos de pasajeros vulnerables
La propuesta pone especial énfasis en los pasajeros con discapacidad o movilidad reducida, así como en los menores. El Parlamento defiende que estos viajeros tengan derecho a compensación, asistencia y reubicación si pierden un vuelo por fallos en la asistencia aeroportuaria.
Asimismo, se establece prioridad de embarque para pasajeros con movilidad reducida, mujeres embarazadas, bebés y niños en carritos, y se garantiza que los acompañantes puedan sentarse en asientos contiguos sin coste adicional.
Reembolsos más rápidos y procesos simplificados
Para agilizar las reclamaciones, los eurodiputados proponen que las aerolíneas envíen formularios de compensación y reembolso ya cumplimentados en un plazo máximo de 48 horas tras una cancelación o retraso significativo. El objetivo es simplificar los trámites y reducir la dependencia de intermediarios especializados en reclamaciones.
Los pasajeros dispondrían de un plazo de un año para presentar su solicitud de compensación.
La posición del Parlamento fue aprobada por 36 votos a favor y dos abstenciones y se someterá a votación en el pleno del Parlamento Europeo en enero.



