Renfe creará una empresa de autobuses para mejorar su respuesta ante incidencias
Renfe impulsará una sociedad participada para gestionar directamente los Planes Alternativos de Transporte (PAT) por carretera, con el objetivo de ganar eficiencia, reducir costes y asegurar la continuidad del servicio ante obras e incidencias en la red ferroviaria.
Renfe ha aprobado la licitación pública para constituir una sociedad participada que asumirá la gestión de los Planes Alternativos de Transporte (PAT) por carretera, activados cuando no es posible realizar un viaje en tren por obras en la infraestructura o incidencias sobrevenidas. De esta forma, Renfe contará con su propia empresa de autobuses para solucionar incidencias en el servicio.
La nueva estructura permitirá a la compañía ferroviaria dejar de depender de la disponibilidad de empresas externas y ofrecer una respuesta más ágil, personalizada e integrada al viajero.
Ahorro estimado del 15%
El modelo aprobado contempla la licitación de un contrato marco a largo plazo, con una duración inicial de 10 años más 5 de prórroga a instancia de Renfe Viajeros. La futura sociedad estará participada en un 49% por Renfe y en un 51% por la empresa adjudicataria.
El coste estimado del contrato será de 61,5 millones de euros, con un ahorro previsto de entre el 10% y el 15% en el gasto destinado a PAT. Esto se traducirá en un ahorro anual de entre 9 y 13 millones de euros, lo que podría suponer entre 90 y 130 millones de euros en un horizonte de 10 años.
Desde el punto de vista operativo, esta fórmula permitirá disponer de una flota estable de autobuses, conductores suficientes, mayor optimización de costes, disponibilidad de vehículos asegurada incluso en picos de demanda y una respuesta más rápida ante situaciones imprevistas o de urgencia.
Garantía de servicio
La decisión se produce en un momento de crecimiento sin precedentes de las obras de mejora en la infraestructura ferroviaria. El volumen de actuaciones previstas en la red ha obligado a replantear el modelo de contratación de los servicios alternativos por carretera.
Hasta ahora, los PAT se gestionaban mediante contratación pública cuando los cortes eran programados o, en situaciones urgentes, mediante contratación directa a empresas de autobuses. Sin embargo, el análisis interno de la compañía concluye que este modelo resulta insuficiente ante el escenario actual, caracterizado por la escasez de autobuses, la falta de conductores, la baja concurrencia en los procesos de licitación y la dificultad para movilizar recursos en un mercado comprometido con servicios regulares y contratos más estables.
Con la nueva sociedad, Renfe reducirá su dependencia del mercado externo y reforzará su capacidad de garantizar la continuidad del servicio público en todo el territorio.

